La página de reservas para entrenadores personales
Sesiones, valoraciones y clases en grupo reducido con aforo real. Los clientes se apuntan solos, reciben recordatorios automáticos — y el de las 6 de la mañana deja de dejarte plantado.
Uso básico gratis · sin comisiones · Pro desde 9,99 €/mes si creces
¿Te suena?
Un plantón a las 6 de la mañana cuesta sueño Y dinero — y escribir a todos la noche antes para confirmar es, en la práctica, un segundo trabajo.
Con TapBook
Los recordatorios salen solos antes de cada sesión, y las clases se cierran justo en el aforo que tú fijas. Tú, a entrenar.
Perfecto para cosas como
Solo son ejemplos para inspirarte — tus servicios son los que tú ofreces, con tus nombres, precios y duraciones.
Un sistema de reservas Y tu propia página web
Cada cuenta de TapBook incluye una web de una página de verdad — portada, fotos, horarios, preguntas frecuentes y un botón Reservar conectado directo a tu calendario.
- Tres estilos listos que puedes recolorear y reordenar por completo
- Tus fotos, tus textos — con negrita y cursiva donde importa
- Un solo enlace para compartir; la web y la página de reservas siempre combinan
Cómo funciona
- 1
Añade tus servicios con precio y duración y marca las horas en las que de verdad trabajas. Cinco minutos, de reloj.
- 2
Pon tu enlace donde ya están tus clientes — bio de Instagram, página de Facebook, perfil de Google o un QR junto a la caja.
- 3
Y ya está. Los clientes eligen entre tus huecos libres, cada reserva cae en tu calendario y la confirmación ya salió por correo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta?
El uso diario es gratis — reservas ilimitadas, con tu propia página y confirmaciones por correo. Si te quedas corto, Pro empieza en 9,99 €/mes. Y nunca cobramos comisión por tus reservas.
¿Mis clientes tienen que descargar algo?
Nada. Tu página es un enlace normal que se abre en cualquier navegador. Tocan, eligen una hora y listo — sin cuenta y sin app.
Esta noche ya podrían estar reservándote
Uso básico gratis · sin comisiones · Pro desde 9,99 €/mes si creces