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La única prueba que debe pasar una pregunta
¿La respuesta cambia lo que haces antes de que el cliente entre? El historial de color cambia la duración del hueco. «¿Primer masaje?» cambia cómo empiezas. Las alergias cambian los productos que sacas. Una pregunta cuya respuesta solo usarías con la persona ya en el sillón va al sillón, no al formulario. Solo con esa prueba, la mayoría de formularios pasan de diez campos a tres.
Preguntas para copiar por oficio
Color: «¿Cuándo fue tu último tinte y era de caja o de salón?» · «¿Alergia al tinte?» Pestañas/cejas: «¿Primera vez con extensiones?» · «¿Ojos sensibles o lentillas?» Masaje/fisio: «¿Algo que deba saber: lesiones, embarazo, tensión?» · «¿Dónde quieres que me centre?» Clases: «¿Qué curso y qué tema se atasca?» · «¿Hay examen o entrega cerca?» Entrenamiento: «¿Lesiones o condiciones que deba tener en cuenta?» · «¿Tu objetivo en una frase?» Peluquería canina: «¿Raza y más o menos cuánto pelo?» · «¿Algo que ponga nervioso a tu perro?»
Las dos preguntas que matan las reservas
La fecha de nacimiento y la dirección completa. Las dos parecen un formulario de registro, las dos resultan demasiado para un corte y ninguna cambia la cita. Si necesitas una dirección para ir a domicilio, pídela solo en el servicio a domicilio. Si quieres el cumpleaños para un descuento, pregúntalo en el sillón.
Dónde deben ir las respuestas
A la propia reserva, para tenerlas delante al abrir el día, no en una hoja de cálculo aparte cuya existencia tienes que recordar. Los buenos sistemas ponen las respuestas también en el e-mail que te avisa de la reserva, que es donde la mayoría de profesionales las lee de verdad: en el móvil, la tarde anterior.
Por servicio, no por página
La clienta de color recibe las preguntas de color; la de un repaso, ninguna. Esa es la mayor palanca: el formulario es corto para quienes reservan servicios rápidos y baratos (la mayor parte de tu volumen) y completo donde una respuesta equivocada cuesta una tarde. En TapBook asocias las preguntas a un servicio y la página de reservas solo las muestra cuando se elige ese servicio.
Para quién es
Cualquiera cuya primera visita necesite preparación o tenga condiciones: coloristas, técnicas de pestañas y cejas, tatuadores, masajistas y fisios, profesores particulares, entrenadores personales, peluqueros caninos. Un barbero que hace un corte de 20 minutos no necesita nada de esto más allá de un nombre y un teléfono.
Lo que esto no resuelve
Las respuestas del formulario son notas para ti, no un historial médico ni un consentimiento firmado; si tu oficio exige un consentimiento real (tatuaje, micropigmentación, algunos tratamientos), eso sigue siendo un papel o un PDF que se firma en el local. En TapBook las preguntas van asociadas a tus servicios (Pro) y las respuestas aparecen en la reserva y en tu e-mail de aviso.